Niños y perros. Una combinación habitual, a priori nada extraordinaria, pero que, sin embargo, puede dar más de sí de lo que aparenta. Porque la ecuación se hace más compleja si se trata de niños con trastornos relacionados con el autismo y el desarrollo, junto a perros adiestrados para rescatar a víctimas de catástrofes naturales o combatir el tráfico de drogas.
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Mucho más que mascotas para los niños de Teama


